viernes, 11 de septiembre de 2009

JORNADA EN ABANCAY-CURAHUASI


MISA EN EL HOSPITAL MILITAR


PAPA JUAN XXIII *** EL PAPA BUENO ***

El 28 de octubre de 1958, contando con casi 77 años, Angelo Giuseppe Roncalli fue elegido Papa ante la sorpresa de todo el mundo. Escogió el nombre de Juan (nombre de su padre y del patrón de su pueblo natal, aunque escogió este nombre por el evangelista de nombre Juan). Fue coronado el 4 de noviembre (21 días antes de su cumpleaños 77) por el cardenal Nicola Canali, protodiácono de San Nicola in Carcere Tulliano.



Después del largo pontificado de su predecesor, los cardenales parecieron escoger un Papa de transición a causa de su avanzada edad y de su modestia personal. Ni los cardenales ni el resto de la Iglesia esperaban que el temperamento alegre, la calidez y la generosidad del Papa Juan XXIII cautivaran los afectos del mundo de una forma en que su predecesor no pudo. Al igual que Pío XI pensaba que el diálogo era la mejor forma para dar solución a un conflicto. Enseguida empezó una nueva forma de ejercer el Papado. Fue el primero desde 1870 que ejerció su ministerio de obispo de Roma visitando personalmente las parroquias de su diócesis. Al cabo de dos meses de haber sido elegido, dio ejemplo de obras de misericordia: por Navidad visitó los niños enfermos de los hospitales Espíritu Santo y Niño Jesús; al día siguiente fue a visitar los prisioneros de la cárcel Regina Coeli.



En su primera medida de gobierno vaticano, que le enfrentó con el resto de la curia, redujo los altos estipendios (y la vida de lujo que, en ocasiones, llevaban los obispos y cardenales). Asimismo, dignificó las condiciones laborales de los trabajadores del Vaticano, que hasta ese momento carecían de muchos de los derechos de los trabajadores de Europa, además retribuidos con bajos salarios. Por primera vez en la historia nombra cardenales indios y africanos.


Tres meses después de su elección, el 25 de enero de 1959, en la Basílica de San Pablo Extramuros y ante la sorpresa de todo el mundo anunció el XXI Concilio Ecuménico -que posteriormente fue llamado Concilio Vaticano II-, el I Sínodo de la Diócesis de Roma y la revisión del Código de Derecho Canónico. Este concilio fue inspirado en la figura del Papa Pío IX precursor del Concilio Vaticano I y quien, según el Papa Juan XXIII, nadie en la historia de la Iglesia había sido tan amado y tan odiado a la vez. El 2 de diciembre de 1960 se reunió en el Vaticano durante una hora con el arzobispo de Canterbury, Geoffrey Francis Fisher. Era la primera vez en más de 400 años, desde la excomunión de Isabel I, que la máxima autoridad de la Iglesia de Inglaterra se reunía con el Papa. Durante su Pontificado nombró 37 nuevos cardenales, entre los cuales por primera vez un colombiano, un tanzano, un japonés, un filipino, un venezolano y un mexicano.

El Papa Juan XXIII escribió ocho encíclicas en total. Su magisterio social en las encíclicas "Pacem in terris" y "Mater et Magistra" fue profundamente apreciada. En ambas pastorales se insiste sobre los derechos y deberes derivados de la dignidad del hombre como criatura de Dios.



El 3 de enero de 1962 excomulgó a Fidel Castro, iniciativa amparada en condenas expresadas por el Papa Pío XII en 1949. El día 6 de mayo del mismo año canonizó al primer santo negro de América, San Martín de Porres.

El 11 de octubre de 1962 el Papa Roncalli abrió el Concilio Vaticano II en San Pedro. Este Concilio cambiaría la cara del Catolicismo: una nueva forma de celebrar la liturgia (más cercana a los fieles), un nuevo ecumenismo y un nuevo acercamiento al mundo.

Desde la apertura del Concilio, el Papa Juan XXIII indica la precisa orientación de los objetivos: no se trataba de definir nuevas verdades ni condenar errores, sino que era necesario renovar la Iglesia para hacerla capaz de transmitir el Evangelio en los nuevos tiempos (un "aggiornamento"), buscar los caminos de unidad de las Iglesias cristianas, buscar lo bueno de los nuevos tiempos y establecer diálogo con el mundo moderno centrándose primero "en lo que nos une y no en lo que nos separa".

Al Concilio fueron invitados como observadores miembros de diversos credos, desde creyentes islámicos hasta indios americanos, no sólo miembros de todas las Iglesias cristianas (Ortodoxa, Anglicanos, Calvinistas, Cuáqueros, Protestantes, Evangélicos y Metodistas no presentes en Roma desde el tiempo de los Cismas).

El 23 de mayo de 1963 se anunciaba públicamente la enfermedad del Papa (cáncer de estómago). Murió en Roma el 3 de junio de 1963. El Papa no quiso dejarse operar temiendo que el rumbo del Concilio se desviara de lo estipulado, de esta forma el mismo Papa estaba firmando su sentencia de muerte. Al fin después de una grave enfermedad, hacia las dos y cincuenta de ese día, el Papa Juan XXIII muere sin ver concluida su obra, a la que él mismo consideraba "La Puesta al día de la Iglesia". En la memoria de muchos, el Papa Juan XXIII ha quedado como "el Papa bueno" o como "el Papa más amado de la historia".

Fue sucedido por Pablo VI quien en 1965 iniciaría su proceso de beatificación después de la clausura del Concilio Vaticano II. El Papa Juan XXIII fue beatificado por Juan Pablo II el 3 de septiembre de 2000 junto con el Papa Pío IX a quien él tanto deseó canonizar. Su fiesta litúrgica quedó fijada el 11 de octubre, día de la apertura del Concilio Vaticano II.

Cuando su cuerpo fue exhumado en el año 2000, se corrió el rumor de que su cuerpo se hallaba incorrupto, enseguida fuentes del Vaticano se apresuraron a negarlo, recordando que había sido embalsamado. Sus restos actualmente descansan en la Basílica de San Pedro, en Roma.

También es honrado por muchas organizaciones protestantes como un reformador cristiano. Tanto los anglicanos como los protestantes conmemoran a Juan XXIII como un "renovador de la Iglesia".

jueves, 10 de septiembre de 2009


Se contó con la participación del Coro del Obispado Castrense- MRPJXXIII, dirigido por el Hno. Ricardo Miranda y la Hna. Elsa de Abanto.


Nos alegraron con el baile de Marineña Norteña los esposos: Hno. Cesar Chavez y Hna. Jovita Quispe.


La declamación estuvo a cargo de la Hna. Rosa Montoro






El 8 de Setiembre del 2009, celebramos nuestro "Primer Aniversario", contamos con la distinguida presencia de Monseñor Guillermo Inca, Director Espiritual del Obispado Castrense del Movimiento de Retiros Parroquiales "Juan XXIII", quien realizó la misa de inicio del Aniversario.

El Presidente del O.C., Hno. Salvador Cabrejos, aperturó la ceremonia dando la bienvenida a las nuevas retiristas del Retiro Nro. 11 de Mujeres Castrenses. Asimismo el Presidente Nacional del Movimiento Juan XXIII en el Perú, Hno. Augusto De La Tore resaltó la labor de evangelizar las Fuerzas Armadas y Policia Nacional como una misión cristiana, destacando que hasta el momento han participado de los retiros familiares e integrantes de las Fuerzas Armadas, Policia Nacional y Sanidad, en actividad y retiro.

Con mucha alegria y gozo en el Señor, los fundadores e integrantes del Obispado Castrense compartieron con invitados de diversas Diocesis de Lima.





EL MOVIMENTO EN EL PERU Y EN EL OBISPADO CASTRENSE

El Padre Gabriel Genovar Mester, sacerdote español, es enviado a Puerto Rico a una Parroquia llamada "Santa Rosa de Lima" observó que las personas que mas ayudaban a la Iglesia pertenecían al Movimiento de Retiros Parroquiales "Juan XXIII" y envió a sus feligreses.

Lo envian al Peru y trae la idea de hacer un retiro, al ser trasladado a la Parroquia "Nuestra Señora de la Esperanza" en el Distrito de Salamanca - Lima, en 1987, realiza el primer retiro en el Perú y la semilla de Dios quedó sembrada en muchos hermanos y hermanas dando frutos hasta hoy.

Se amplió a todo el Perú y también a otros países. En Lima se encuentra en todas las Diocesis y el Obispado Castrense es el última sede en formarse, registrando como fecha de inicio formal el 08 de setiembre del 2008, con el beneplácito de nuestro Obispo Castrense Monseñor Salvador Piñeiro.